No me voy a sentir culpable, al menos no en ese sentido y no esta vez.
Sé que aunque quiera no debo, y supongo que tendré que basarme en eso, en que no está bien, no es lo correcto.
Porque aunque reconzco que no siempre suelo seguir las normas me cansé de desobedecerle a mi cabeza, dejemos que hable ella un poco, ¿no?
Que ya basta de dejarse llevar por impulsos, que luego me juegan malas pasadas.
Dejaré a un lado eso de cabezita loca para empezar a controlar mis pasos, improvsaré siendo consciente de la consecuencia de mis actos.
Voy a responsabilizarme de cada pequeña cosa que haga, pero no prometo hacerlo bien.
Estoy muy bien, miramé, se acabó el miedo a perder.
Si las cosas no salen bien es porque no deben salir bien por el momento, todo llega y si ahora no es el momento seré, esta vez, la que lo respete y acepte con felicidad y esperanza de que todo llega si tiene que llegar

No hay comentarios:
Publicar un comentario